“En la economía contemporánea no existen ventajas competitivas sostenibles. Tenemos que apelar al potencial creativo de todos los empleados y ponerlos al servicio de crear una cultura innovadora”

Del libro FedEx cumple

lunes, 30 de agosto de 2010

Dar las gracias a los clientes crea fidelidad

Antes de 1978 la Junta de Aeronáutica Civil (CAB), determinaba las rutas, frecuencias y las tarifas que podían cobrar las líneas aéreas en los Estados Unidos. Sin embargo ciertas operaciones interestatales no estaban sujetas a regulación y sus tarifas respondían a la ley de oferta y demanda. Estas tarifas resultaban ser considerablemente más económicas que las reguladas en distancias comparables, lo que generó presión para que se liberara todo el sector con el fin de favorecer a los pasajeros con tarifas más económicas. Así en 1978 el Congreso de los Estados Unidos sancionó la desregulación del transporte aéreo en ese país.

Como obvia consecuencia de dicha medida fue la feroz competencia presentada por parte de las aerolíneas para captar pasajeros. Dado el tamaño de las aeronaves las aerolíneas estaban inmersas en una guerra de tarifas con el fin de asegurarse de no volar con sus aeronaves casi vacías. Pero en 1981 American Airlines copió una idea surgida en una pequeña aerolínea del oeste en donde se premiaba la fidelidad del pasajero mediante el otorgamiento de recompensas representadas en asientos para futuros viajes, y así nació el programa para viajeros frecuentes “AAdvantage” en donde la lealtad del cliente lo hacía acreedor de millas que podían ser canjeadas en el futura y obtener así literalmente viajes gratis. Mientras más pasajes comparan con American Airlines más millas eran acumuladas lo que incentivaba al cliente a volver a viajar una y otra vez con la misma aerolínea.

El objetivo era claro, el programa crearía fidelidad recompensándola, y lo mejor es que a la aerolínea no le costaría casi nada, ya que estaría ofreciendo un asiento que de todas maneras no se iba a vender, así que en realidad le costará sólo lo correspondiente al valor del combustible asociado al peso resultante de este pasajero en el vuelo y algunos gastos cáterin, lo que se estima en alrededor del USD 20. Esto ocurre puesto que la aerolínea condiciona el uso de las millas obtenidas a la disponibilidad de cupo en las aeronaves, intentado establecer temporadas para su disfrute, logrando así no usar un asiento que en primera instancia otro cliente pagaría, en cuyo caso el costo de dicha recompensa equivaldría al valor de boleto en esa ruta, lo cual sin duda es mucho más que algo de combustible extra. Pero lo maravilloso es que el valor relativo para el cliente si es el equivalente el precio del pasaje, por lo que este canje se obtiene una beneficio mutuo, ya que a la empresa le cuesta sólo USD 20 y pero el cliente lo percibe como digamos USD 1000. De hecho un pasajero podría estar disfrutando de un viaje, por ejemplo Hawái, que de otro modo no haría.

Ahora bien la idea del programa para crear fidelidad radica en que, para que pasajero pueda hacerse merecedor de un viaje debe acumular ciertas cantidades de millas, para lo cual deberá hacer varios vuelos pagos, en consecuencia el pasajero prefiere hacerlos todos por la misma aerolínea pues entiende que sólo así podrá disfrutar de dicho beneficio.

Una restricción adicional fue el hecho de hacerlo no canjeable, asegurándose la aerolínea que este beneficio no vaya a parar a manos de un cliente que si pagaría en boleto, lo que elevaría también el costo del incentivo al precio de pasaje en el tramo a disfrutar.

Sin embargo esta experiencia no siempre ha resultado tan prometedora para otros ramos, y he aquí la moraleja, no se debe recompensar a los clientes con incentivos que representen el costo de un producto que otro cliente pudiera pagar, mucho menos hacerlo con pagos en efectivo. Lo resultante es una fidelidad ficticia y muy costosa. De hecho estudios recientes muestran que sólo el 22% de los clientes crean fidelidad por estos programas, pues en un mundo de tanta información y opciones, la mayoría crea fidelidad basándose en el servicio y en la variedad de productos o servicios.

Algunas empresas han hecho alianzas con las aerolíneas, comprando algunas de estas millas, para recompensar a sus propios clientes a cambio de que en el futuro estos puedan realizar viajes gratis. Cosa que no les ha resultado del todo bien para aquellas empresas puesto que para ellas esto si representa un gasto real. Para la fecha se estima que American Airlines obtiene de sus socios al programa alrededor de USD 1 mil millones al año en ventas de sus millas "Con los problemas financieros de las compañías aéreas se enfrentan, estos ingresos son más importante que nunca."

Otra cosa, hoy se estima que el total de millas acumuladas de los pasajeros es de alrededor 1.000.000.000.000, lo que al parecer es un pasivo bastante grande para las aerolíneas, ya que equivale a 100.000 vuelos gratis en 747 ida y vuelta. Esto ha obligado a las aerolíneas a modificar sus programas de viajeros frecuentes estableciendo caducidad a dichas millas acumuladas.

De cualquier manera la verdad es que dar las gracias a los clientes leales crea a su vez más lealtad.





lunes, 9 de agosto de 2010

FedEx, la TI y la ventaja competitiva

Durante la década de años 60, el modo tradicional de enviar paquetería vía aérea era mediante la contratación de espacio de barriga en las aerolíneas dedicadas al transporte de pasajeros, y debido a esto la carga estaba en si misma supeditada a las necesidades de transporte de aquellos, en consecuencia la mayoría de los vuelos eran diurnos, y se ofrecía servicio de carga sólo en aeropuertos donde hubiese necesidad de trasporte de pasajeros. Para algunas empresas de servicio como las del sector de informática, esto suponía un problema, ya que dentro de sus servicios de postventa se encontraba el mantenimiento de los equipos de computación que proveían, sin embargo no era posible que este servicio fuese oportuno, debido a los días que se debían esperar mientras se posicionaba en el sitio requerido las piezas de recambio necesarias para las maquinas.

Fue en esta época en que el que para entonces joven estudiante de Yale Frederick Smith, se percató de esta situación, y en su opinión la solución a este problema era la creación de una empresa de transporte exclusiva de envíos. Esta idea quedo plasmada en un trabajo presentado en la universidad. La familia de Smith tenía una pequeña aerolínea en Arkansas, y años después con un aporte familiar de 8 millones de dólares, 40 millones provenientes de inversionistas y otros 42 millones de financiación bancaria, fundaría Federal Express Corporation con sede en Menphis.

Desde un principio Smith vio claro los factores de éxito de la empresa: rapidez, fiabilidad y servicio al cliente, y que la herramienta para conseguirlo sería el uso intenso en Tecnología de Información. Estas ideas no eran tan novedosas, pero hasta ese momento nadie había abordado la diferenciación en eficacia operativa apoyándose en la TI, para mejorar procesos.

A finales de los 70 FedEx introduce el sistema COSMO, orientado a hacer seguimiento de la paquetería desde su punto de origen hasta su entrega final (eventualmente se incorporó el sistema de código de barra en los paquetes para hacer este rastreo a medida que pasaba por cada punto de control). Con el tiempo este sistema se fusionaría con otro capaz de dar información meteorológica, logrando con esto proveer una mejor gestión de las aeronaves y camiones, haciendo más eficiente la logística de envió. El sistema no sólo era bueno para la empresa sino que daba transparencia el momento de ponerlo a uso del cliente para que este pudiese hacer un rastreo de sus paquetes. Esto dio un valor agregado enorme para el cliente de FedEx, sin que esto generara un gasto adicional de inversión.

Las TI forman parte esencial de las organizaciones modernas, por más pequeñas que estas sean, todas ellas la reconocen como una herramienta primordial para manejar sus negocios, en un entorno cada vez más competitivo y dinámico. De hecho las TI han cambiado en si misma las reglas del negocio, y es posible que buena parte de las estrategias modernas de diferenciación pasen por el uso de TI para conseguir resultados significativos.

En un mundo predominado por el uso del conocimiento y el acceso a la información, gracias a aportes tales como la internet, toda empresa que quiera centrar su negocio en la satisfacción del cliente debe adaptar sus procesos bien sea de mercadeo, logística, contabilidad, talento humano, comunicación, evaluación de desempeño, atención al cliente, etc., a nuevas tecnologías que aporten valor en ambos sentidos (cliente – empresa).

Desde la introducción de COSMO FedEx ha introducido más de 20 innovaciones tecnológicas de alto impacto, disminuyendo sus costos de gestión de documento, la optimizando la operación de sus aviones, mejorando la satisfacción al cliente y amentado su rentabilidad. Desde el uso de la internet (Para FedEx la integración de los servicios de internet con oferta de servicio de transporte no es un elemento añadido sino que la consideran como su actividad esencial), FedEx se ha convertido en una de las mayores operadores de redes de informática y de telecomunicaciones del mundo. En el 2003 su sitio web alojaba más de 6,3 millones de visitantes únicos al mes y gestionaba una media de de 2,4 millones de solicitudes de rastreo de paquetes al día.

Hoy FedEx maneja de mayor flota de aeronaves propias la industria y es el líder indiscutible de soluciones de envió de paquetería y gestión de cadena de suministro con ingresos anuales de 22 millones de dólares. Entre 1998 y 2003 la empresa figuró en la lista de las "100 mejores empresas para trabajar en Estados Unidos", de la revista Fortune, y para todo ello la TI fue un factor clave para generar ventaja competitiva.

http://www.cornerstoneautosys.com/project-fedex-shipping.htm